INGREDIENTES:
- 1 kilo de gambas gruesas
- 1 cebolla mediana
- 400 g. de tomates
- 4 cebolletas
- 2 dientes de ajo
- 125 g. de queso feta
- 1,5 dl. de vino blanco
- 2 cucharadas soperas de perejil picado
- 1 cucharada de orégano
- 1,5 dl de Aceite de Oliva Virgen Extra
- sal y pimienta al gusto
Pelar y picar finos la cebolla, las cebolletas y los tomates. Aplastar los ajos. Cortar el queso a dados.
Calentar el Aceite de Oliva Virgen Extra en una sartén y freír la cebolla hasta que esté transparente. Añadir las cebolletas y los ajos y rehogar 2 minutos más.
Agregar los tomates, 2 cucharadas soperas de perejil, el orégano, sal y pimienta. Tapar y cocer a fuego lento hasta que espese.
Quitar las cabezas a las gambas y pelar los cuerpos, dejando intacta la punta de la cola. Enjuagarlas y secarlas con papel absorbente.
Repartir la mitad de la salsa de tomate en cazuelitas individuales, añadir las gambas y cubrir con el resto de la salsa.
Agregar el queso y cocer a horno precalentado a 220° C durante 10-12 minutos hasta que las gambas estén sonrosadas.
Servir en las mismas cazuelitas individuales.
Calentar el Aceite de Oliva Virgen Extra en una sartén y freír la cebolla hasta que esté transparente. Añadir las cebolletas y los ajos y rehogar 2 minutos más.
Agregar los tomates, 2 cucharadas soperas de perejil, el orégano, sal y pimienta. Tapar y cocer a fuego lento hasta que espese.
Quitar las cabezas a las gambas y pelar los cuerpos, dejando intacta la punta de la cola. Enjuagarlas y secarlas con papel absorbente.
Repartir la mitad de la salsa de tomate en cazuelitas individuales, añadir las gambas y cubrir con el resto de la salsa.
Agregar el queso y cocer a horno precalentado a 220° C durante 10-12 minutos hasta que las gambas estén sonrosadas.
Servir en las mismas cazuelitas individuales.
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