INGREDIENTES:
- 400 g de macarrones
- 100 ml de nata liquida
- 150 g de queso Gruyere
- 40 g de queso parmesano rallado
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal gorda para la cocción de la pasta
- Sal fina
- Pimienta negra
- 30 g de mantequilla
- 50 g de harina tamizada
- 500 ml de leche
PREPARACIÓN:
En primer lugar, preparamos la bechamel. Para ello, fundimos la mantequilla y dos cucharadas de aceite en una cazuela. Luego, añadimos la harina y removemos con una cuchara de madera hasta que alcancemos una mezcla homogénea. Incorporamos la leche poco a poco y cocinamos a fuego lento durante 15 minutos sin dejar de remover. Salpimentamos con una cucharada de sal fina y media cucharadita de pimienta. Mezclamos durante 5 minutos más y reservamos.
En segundo lugar, cocemos la pasta en abundante agua salada hasta que esté al dente.
Escurrimos y aclaramos con agua fría.
En tercer lugar, realizamos el gratinado. Incorporamos la nata a la bechamel con 100 g de queso gruyere troceado. Lo cocinamos a fuego lento hasta que se funda el queso. Después, precalentamos el horno a 200ºC. Echamos aceite en el fondo de una fuente de horno ovalada. A continuación, vertemos una capa de macarrones, cubrimos con bechamel y salpimentamos. Seguimos formando capas de la misma manera terminando con una capa de bechamel. Seguidamente, repartimos el resto de queso troceado y espolvoreamos con parmesano rallado. Por último, horneamos a 200ºC durante aproximadamente 12-15 minutos, hasta que la superficie adquiera un bonito color dorado.
Servimos.
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